Acción colectiva y cartografías

por Alexandra HACHE


Cuando se estructuran reivindicaciones sea bajo la forma de acción colectiva, sea de forma individual, hay un proceso en el cual se "toma posición". Hay una ubicación de los objetivos de la acción reivindicativa frente a los hechos o motivos que generan estas reivindicaciones. Este proceso puede resultar obvio cuando se trata de tomar posición en relación con temas espacialmente bien definidos. Por ejemplo, estar o no en contra de la pena de muerte o la legalización del cannabis. Estas son tomas de posición en las cuales si se quiere incidir en estos temas se puede identificar de manera bastante clara cuales son las instituciones o grupos sociales con los cuales hay que negociar las medidas en contra o pro pena de muerte o auto cultivo. Son reivindicaciones que se inscriben en un marco identificable, las gradaciones de esta identificación son variables pero existen.

En contrapunto, querer incidir en los procesos de decisión que rigen los cambios y transformaciones del entorno urbano, requiere un trabajo agotador de identificación de las diversas instituciones, colectivos y individuos que conforman y estructuran el espacio de la ciudad. Creemos que numerosos intentos de estructurar acciones colectivas de reivindicaciones en lo que se refiere al "derecho a la ciudad" fracasan, por falta de apoyo social [1], por falta de dialogo [2] y por falta de definición estricta de los intereses individuales, pero también por la dificultad de posicionarse claramente en el tejido urbano social como actor plenamente visible y localizable. También puede que incida el uso de métodos de reivindicación que se basan lo mas a menudo en un intento de dialogar con el mismo lenguaje y términos  que las instituciones municipales y de distrito. En otros términos, a la hora de reivindicar la necesidad de participar en la negociación de cualquier Proyecto Urbanístico nos encontramos con la obligación de tener que demostrar que lo que proponemos o queremos es viable para el "interés publico y general" y para eso muchas energías de estas acciones se agotan en intentar descifrar el lenguaje burocrático y técnico de los especialistas del urbanismo y de los representantes elegidos por nuestro sistema democrático de representatividad y elección consensual.

Puede que sea necesario ante todo un trabajo de reapropiación del espacio publico antes de poder estructurarse como colectivo o movimiento social urbano. El trabajo de reapropiación del espacio [3] es diverso, engloba una multitud de acciones que son en esencia una variante de la apropiación del espacio. Un Proyecto Urbanístico es una apropiación del espacio de tipo jurídico-legal y a gran escala, montar un concierto o una manifestación en la calle también es otra forma de apropiación del espacio, sentarse en un banco a leer o hacer una siesta en un parque, hacer skate boarding en una placa dura, instalarse y modelar un piso a su gusto, también son variantes de la apropiación del espacio. Pero esta no se transforma por tanto en un termino cajón desastre en bajo la  cual se pueda meter cualquier actividad que incida y interactué con nuestro entorno urbano.

La esencia de la apropiación del espacio se encuentra en las relaciones que existen entre las Formas Espaciales (edificios, calles, espacios verdes o vacíos, espacios muertos, volúmenes y perspectivas) y los Procesos Sociales (el conjunto de interacciones que existen entre los ciudadanos de un lugar determinado, redes sociales, historias de vida, movimientos sociales dinámicos etc.). Las Formas y los Procesos interactúan en continuo, se van incidiendo mutuamente, pero no existe un punto intermedio de equilibrio general entre estos dos polos.

Una forma de desequilibrio fácilmente identificable se encuentra en los espacios en los cuales se están llevando a cabo transformaciones urbanísticas. Si estas son diseñadas y aplicadas sin tener en cuanta la población residente en ese espacio suelen empezar las reivindicaciones y la necesidad de comunicar sus deseos y necesidades en lo que se esta remodelando o transformando en las formas espaciales hasta ahora conocidas. No estamos tampoco diciendo que los Proyectos Urbanísticos no deban hacerse, una ciudad sana debe transformase para no perecer, no somos partisanas de una nostalgia status quo que rechacé los cambios, solo estamos afirmando que la ciudad ante todo existe porque esta compuesta por un conjunto de personas y de procesos sociales. Cuando se reside en una ciudad se es un habitante (ocupe, vivo, trabajo y me muevo), un usuario (de los servicios y recursos de la ciudad) y un ciudadano (voto, participo en un colectivo, etc.) que opina y incide en el entorno democrático en el cual vive. El equilibrio reside en poder expresarse en el conjunto de estas tres facetas. El desequilibrio reside en creer que la sociedad civil no tiene nada que decir de profundo o efectivo concerniente la ciudad y su evolución.

Las reivindicaciones no se han extinguido porque la necesidad de poder participar libremente en el espacio contractual de la ciudad sigue vigente. Lo que ha cambiado son las modalidades de esta participación y los espacios en los cuales se inscriben estas demandas. Antes apuntábamos el hecho de que multitud de acciones son apropiaciones del espacio pero, creemos que estas para ser consideradas como tal, deben integrar una síntesis del individuo como habitante, usuario y ciudadano, a la vez. Ciertos autores piensan que nuestra sociedad urbana se caracteriza por la emergencia de espacios determinados como "no-lugares" [4]. Estos son definidos por M. Augé como sigue:

"Los no-lugares reales de la posmodernidad, los que tomamos cuando conducimos en la autopista, compramos en el supermercado o esperamos en un aeropuerto el próximo vuelo para Londres o Marsella, tienen la particularidad de definirse también en relación con las palabras o los textos que nos proponen: sus modos de empleo, que se expresan según los casos de manera prescriptiva ("coger la fila de derecha"), de manera prohibitiva ("prohibido fumar"), o a modo informativo ("están entrando en la región del Beaujolais"), también recurren a veces a ideogramas mas o menos explícitos y codificados (los del código del automovilista o de las guías turísticas), a veces al idioma natural. Así se conforman las condiciones de circulación dentro de espacios en los cuales los individuos solo tienen que interactuar con textos sin otros enunciadores que personas "morales" o instituciones (aeropuertos, compañías de vuelo, ministerio del transporte, sociedades comerciales, guardia urbana, municipalidades) cuya presencia se adivina mas o menos." [5]

¿Como reivindicar acerca de estos lugares?, ¿cómo estructurarse como actor colectivo? y ¿cómo apropiarse de estos lugares?

Los objetivos del taller están en intentar responder a estas preguntas a través de un triple acto reapropiativo:

-    Reapropiación del espacio urbano,
-    Reapropiación del espacio "virtual" de la web,
-    Reapropiación de las antiguas y nuevas herramientas para la acción colectiva.

La reapropiación es un proceso dinámico que requiere un ejercicio anterior de auto-ubicación, así como de nuestras aspiraciones, y del conjunto de instituciones e individuos que participan en el tejido social urbano.

Seguidamente apuntamos desde una perspectiva histórica varias teorías y experiencias relacionadas con la necesidad de "ubicarse" en nuestro entorno urbano.


La Cartografía o como (re)aprender a ubicarse

"El termino de cartografía aparece a principios del siglo XIX y recubre dos nociones distintas. Se trata en primer termino de una disciplina encargada de hacer mapas utilizando diversas técnicas  gráficas y semiológicas. Hacer un mapa consiste en representar una reducción de lo real. Pero el termino también designa una herramienta de investigación en geografía que busca a establecer relaciones y encontrar elementos explicativos [...]. El mapa esta ante todo diseñado como simple representación de la realidad con el objetivo de ubicarse, el mapa hoy en día enfoca la comprensión y la explicación de fenómenos complejos poniendo en relieve las relaciones existentes". [5]

Jameson en la ultima parte de su libro [6] se interroga sobre la posibilidad de elaborar "una nueva manera de representarse (el espacio mundial de la capital multinacional), en el cual podamos intentar de esbozar nuestro posicionamiento como sujeto individual y colectivo y recuperar la capacidad de actuar y luchar en un presente neutralizado por nuestra confusión espacial y social".
A raíz de estos dos extractos podemos empezar a esbozar una problemática que relaciona términos como: cartografiar, es decir conseguir el difícil reto de "representar  en una mapa una reducción de lo real" y llegar a "una simple representación de la realidad con el objetivo de ubicar"; así como intentar utilizar esta técnica para "esbozar nuestro posicionamiento como sujeto individual y colectivo".

La utilización de cartografías con el objetivo de dar cuenta de lo real, sean de tipo topográficas o de síntesis, no es un proceso nuevo. Incluso si siempre se le ha asignado objetivos nuevos que requerían técnicas e ideas nuevas.
Si probamos de determinar una cronología sucinta del arte de cartografiar como herramienta para una mejor comprensión del entorno urbano hay que hablar de Chombart de Lauwe, la Internacional Situacionista, Kevin Lynch y Philip J. Ethington.

1)   La Internacional Situacionista y el concepto de "psicogeografia"

Chombart de Lauwe realiza en 1952 un estudio sobre "Paris y la aglomeración parisina" en el cual remarca "que un barrio urbano no esta determinado solo por factores geográficos y económicos pero también por la representaciones que tienen de el sus habitantes y los habitantes de los otros barrios". Según el los habitantes viven en "un Paris, geográficamente, con una extensión muy reducida". Para demostrarlo elabora un mapa de Paris en el cual están representados los desplazamientos de una estudiante durante el transcurso de un año. Mapa que es a los ojos de muchos una demostración ejemplar por dos motivos principales. Primeramente, por la realización de un soporte visual en el cual se demuestra que la ciudad esta formada por fronteras variables, propias a cada individuo, y que no están para nada relacionadas con la verdadera delimitación física de la ciudad. Segundamente, por el hecho de introducir la cartografía como método demostrativo y comunicacional. Chombart de Lauwe explica que los puntos geográficos mas alejados de la casa de la estudiante son los de su profesor de piano y de su familia.

Mapa Lawe
Relevé de tous les trajets effectués en un an par une étudiante habitant le XVIe arrondissement
(C. de Lauwe, Paris et l’agglomération parisienne, 1952, PUF)

Los situacionistas comparten el punto de vista de que la ciudad ofrece una infraestructura que limita el ciudadano en sus posibilidades de gozar de ella. Por eso elaboran una metodología para "desalienarse" del peso normativo estrecho de lo que Debord definirá mas tarde como "la sociedad del espectáculo". Reivindican el juego y la creación lúdica de situaciones en medio urbano. Sus experiencias se basan en el concepto de la "psicogeografia", "el estudio de las leyes y los efectos precisos de un medio geográfico, urbanizado o no, que actúa directamente en el comportamiento afectivo" [7].
Para develar estos efectos precisos y constituirlos como leyes, ciertos grupos situacionistas practican la "dérive". La teoría de la dérive se presenta como "una técnica de pasaje rápido a través ambientes variados.  El concepto de dérive esta indisolublemente relacionado con el reconocimiento de los efectos de naturaleza psicogeográficos, y en la afirmación de un comportamiento lúdico-constructivo, lo que le opone en todos puntos con las nociones clásicas de viaje y paseo [...]. Las enseñanzas de la dérive permiten establecer las primeras anotaciones acerca de las articulaciones psicogeográficas de una ciudad moderna, Mas allá del reconocimiento de unidades ambientales, de sus componentes principales y de sus localizaciones espaciales, se percibe sus ejes principales de movilidad, sus salidas y sus defensas. Se llega a la hipótesis central de la existencia de placas giratorias psicogeográficas. Se miden las distancias que separan efectivamente dos zonas de una ciudad y que no están para nada relacionadas con lo que una visión aproximativa de una mapa nos podría hacer creer. Se puede elaborar gracias a viejos mapas, fotografías aéreas y derivas experimentales, una cartografía influencial que faltaba hasta ahora y cual incertitud actual será inevitable ya que hace falta un inmenso trabajo por cumplir. Pero este no será mas difícil que el de los primeros portulanos, con la diferencia que ya no se trata de delimitar continentes sino de cambiar la arquitectura y el urbanismo". [8]
El objetivo de los situacionistas es el de imaginarse "un terreno de experiencias para el espacio social de las ciudades futuras". [9]

2)    Kevin Lynch y "las imágenes ambiéntales colectivas"

Desde otra perspectiva pero siguiendo con una óptica de reflexión y critica de la ciudad actual, Kevin Lynch elabora una metodología que permite juzgar del grado de "calidad visual" de la ciudad norte americana y para eso quiere investigar "la imagen mental" que tienen de ella sus habitantes. Los criterios para juzgar de esta calidad visual son:

-    La legibilidad del paisaje urbano: este criterio se define como la facilidad con la cual podemos "reconocer y organizar sus partes en un todo coherente [...] como un todo constituido por la conexión de símbolos reconocibles" [10].
Podemos ver que las ideas de "fondo" que tejen el tejido de percepciones de la ciudad propias a los situacionistas y a Lynch no son semejantes. Los situacionistas reivindican la dérive y la creación de situaciones fuera de los caminos habituales o uni-funcionales. Reivindican el hecho de desviar automáticamente las practicas habituales. Lynch concibe la ciudad como una estructura que puede ser leída con la finalidad de mejorarla  (y es este objetivo que le impulsa en el desarrollo de una investigación que el define como un intento de esbozar un método mas que una herramienta "lista para ser utilizada"). En definitiva, se trata para Lynch de luchar contra los laberintos (físicos y institucionales) que entraban esta legibilidad.

Aparte de estas diferencias los situacionistas y Lynch se reconcilian en lo que refiere a los métodos de investigación: la producción de cartografías cognitivas de las practicas (culturales, profesionales, corporales, de consumo, de movilidad...) de los ciudadanos. Se trata ahora de saber analizar estas cartografías, ponerlas en relación y confrontarlas con otras experiencias de investigación.

-   La elaboración de una imagen: Lynch define "las imágenes ambientales" como el resultado de "un proceso bilateral entre el observador y el entorno que lo envuelve". El proceso radica en el hecho que el observador opera una selección, una organización, un montaje de lo que ve en función de sus propios objetivos. Es el resultado de esta selección lo que constituye las "imágenes ambientales" que pueden limitar o ensanchar lo que el observador ve y percibe. Lynch toma como ejemplo los urbanistas quienes durante su trabajo "manipulan el entorno físico" y se supone que están  investigando acerca de estas "imágenes ambiéntales colectivas", ya que estas constituyen la síntesis del consenso popular, único consenso capaz de justificar los proyectos urbanísticos en los cuales están volcados. Lynch comparte la creencia en que existen "imágenes publicas" y que son estas ultimas las que hay que traducir ya que simbolizan el cruce entre "una realidad física única, una cultura común y una naturaleza fisiológica básica".

Como pueden los soportes multimedias ayudarnos a encontrar y traducir estas "imágenes ambientales colectivas"? ¿Cuál es el camino para cristalizar (cazar) estas imágenes y ubicarlas en un mapa?

Podemos comparar estas "imágenes ambientales colectivas" con los "iconos" de los cuales nos habla Philip J. Ethington. Para este los "iconos" urbanos son las primeras imágenes/representaciones que se nos acuden a la hora de imaginarnos un lugar. Podemos notar que este concepto se utiliza mas a menudo cuando se trata de "global cities" (o sea megalópolis). Ethington cita a Marshall Berman cuando este habla de Nueva York: "La ciudad no es un teatro sino una producción, una presentación multimedia en la cual el publico esta compuesto por el mundo entero".

Para concluir en cuanto a los criterios de investigación del método de Lynch, este afirma que hay que "extender y profundizar nuestra percepción de nuestro entorno equivaldría a prolongar un largo proceso biológico y cultural que se alarga desde los sentidos del tacto al sentido de las distancias, hasta llegar a la comunicación simbólica". [11]
Siguiendo esta definición podemos decir que Lynch se inscribe en una visión de la ciudad como ecosistema urbano que requiere para que nos podamos adaptar la capacidad a visionar en su conjunto la ciudad sin confines propia a las metrópolis mundiales. Apuntemos también que Barcelona se encamina desde dos décadas hacia el estatus de ciudad mundial, con sus propios iconos, y sus propias redes tentaculares.

3)   Ethington y Robert Flick: dos representaciones complementarias del acto cartográfico

Ethington concluye su ensayo postulando que "el proyecto del conocimiento histórico" no es ni mas ni menos que un conjunto amplio de instituciones. Instituciones que se declinan desde las practicas informales, como un apretón de manos, hasta las mas formalizadas, como las estructuras de tipo judicial. Adoptando este punto de vista, los productores de informaciones y conocimientos, pueden ser localizados en relación con el tipo de conocimientos que generan.
Las ciudades son un conjunto de instituciones y organizaciones que se pueden mapear, ubicar y cartografiar, y eso de un modo mucho mas sutil y eficaz que una guía de la ciudad. "Ganar una adquisición concreta sobre Los Angeles es cristalizar este conjunto de instituciones a través de mapas. Cuales son los limites de L.A.? Esta pregunta concreta constituye el acid test de nuestra investigación".
Si analizamos esta propuesta podemos hacer un postulado principal: la crisis del "conocimiento urbano" no existe como tal, y eso por el motivo de que las instituciones de conocimiento existen, sean especializadas en un tema o multidisciplinarias. No estamos frente a una situación de penuria de informaciones concernientes lo urbano, sino frente a una imposibilidad de ubicar el conjunto de fuentes de información y cruzarlos, compararlos y estructurarlos de un modo satisfactorio. Ethington en sus cartografías de LA delimita esta en los limites marcados por la administración del condado. Luego versiona sus cartografías alrededor de varios temas que lo tienen atente ya que sabe que es difícil dar una visión de conjunto de un sistema urbano tan complejo. Toca temas como la demografía, la especulación inmobiliaria, la justicia y la función publica.
El tipo de cartografías hechas por Ethington necesita un tratamiento  y einformáticostadístico complejo, este nos es explicado en un apartado dirigido a argumentar la metodología aplicada con otros investigadores.

Según nosotras, es el tratamiento de grandes cantidades de dadas lo que puede constituir la principal barrera a la hora de poder cartografiar ciertos tipos de practicas y redes sociales. En efecto, ¿donde dirigirnos para encontrar estas gran cantidades de información, ya que para que existan deben ser fabricadas? El problema es que puede que ninguna institución haya sido financiada para interesarse a ciertos temas, o no se hayan percatado de su interés etc. El hecho es que si no existe una legitimación social y/o científica del tema o objeto que deseamos cartografiar, resulta difícil poder ubicarlo y ver su evolución.
¿Nos podemos interrogar sobre la viabilidad para poder elaborar ciertas cartografías referentes a nuestro entorno urbano? Una cartografía cognitiva acerca de historias de vida, de redes sociales, de solidaridad, de parentesco, de reivindicaciones (de todos los conjuntos de grupos no inscritos al registro oficial de las asociaciones), de consumo de los recursos naturales, de la demografía de los objetos (por ejemplo cantidad de objetos abandonados que genera un entorno urbano), de espacios abandonados, vacíos, muertos, de apropiaciones del espacio, de movilidad peatonal y a bici, de imágenes ambientales colectivas etc. Parecen imprescindible para poder ubicarnos y ver como estructurar nuestra acción colectiva o individual, ¿pero como generarlas? Volveremos posteriormente a este tema...
Parece que existe un desequilibrio entre las instituciones que producen conocimiento, la cantidad de información generada, y la escasez o invisibilidad de cierta información referentes a la ciudad. Es evidente también que la multiplicidad de objetos por investigar y registrar en la ciudad es desbordante, pero también se trata de tomar en cuanta el efecto de censura que se ejerce a través de los sistemas de financiamiento (privado y/o publico) y subvenciones hacia estas instituciones. Recordemos que cuando usamos el termino instituciones estamos englobando las publicas y las privadas, la empresa, las organizaciones estatales, regionales, municipales, los museos, los colectivos vecinales y todo o toda agrupación con un objetivo en común que se encuentra en una ciudad.

Las posibilidades de cartografiar sin tener que recurrir a un tratamiento estadístico son también posibles. Ya que el registro consiste en cazar información que nos interesa sobre la ciudad y nosotros viviendo en ella, visualizarla a través de un camino cognitivo que nos parezca adaptado y comprehensivo (sea en vídeo, en fotos, en sonido, generando collages, vídeos, cartografías, modelisaciones, webs), compararla, archivarla, injertarla de nuevo en el espacio publico de la ciudad.
Tenemos como ejemplo de un tipo de registro y cartografía cognitiva particular de LA, el trabajo de Robert Flick, este participa en ciertas partes de la web de Ethington. Ha realizado varios collages que se estructuran como un travelling de central avenue (una calle central de Los Angeles). El registro fue una serie de fotos tomadas desde un coche en marcha a razón de una cada 30 segundos el día 10 de mayo 2000. Para visualizar estas informaciones las monto como grandes collages, uno de los resultados de este tipo de cartografía de Central Avenue es que los que no han estado nunca allá pueden hacerse un plan mental de una manera mucho mas viable que a partir de un mapa tradicional.

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El proyecto CIUDAD Y DESEO, IMAGINARIO GEOGRAFICO, fue realizado en 1999, en la ciudad de Bogotá (Colombia) bajo la coordinación de Claudia Acosta. Planteaba como objetivo principal asesorar y propiciar el diseño de una ciudad de juguete por parte de 120 niños de escuelas públicas de la ciudad.

Durante 4 meses los niños se aproximaron, a través de la lectura de planos y mapas de la ciudad, a un conocimiento más gráfico de su territorio, paralelamente elaboraban mapas mentales que indicaban su imaginario geográfico; introduciéndose así, en las posibilidades de representación de un lugar.
Posteriormente recibieron capacitación en bases técnicas que afianzaban su capacidad de expresión y facilitaban materializar la proyección de su ciudad. Entre ellas están: clases de teoría del color, de construcción de sólidos, de dibujo y de diseño tridimensional.
Reforzado con lecturas  y constantes debates acerca de la nueva ciudad, se llevo a cabo el proceso de materialización de los sueños de los niños a través de una maqueta o ciudad de juguete.
Por último los niños realizaron con absoluta seriedad y responsabilidad, exposiciones y charlas explicativas de los diseños y planteamientos de la nueva ciudad.
A este punto del proyecto la participación de los niños había finalizado. No obstante, el discernimiento por parte de nosotros, los adultos, aún no había culminado y es entonces cuando se optó por la realización de un vídeo que pudiera plasmar conceptos aprehendidos durante el proceso: el territorio, los proyectos, como vía para la concreción de los sueños y ante todo la importancia del acto de soñar y de jugar.
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  [1] Alexandra Hache, "Cinco asociaciones de vecinos en Barcelona: de las representaciones del movimiento para la ocupación a las relaciones con los colectivos ocupas", FAVB. back
[2] Ver el texto introductor al "Catàleg de la destrucció del patrimoni arquitectònic del centre històric de Barcelona", Veïns en defensa de Ciutat Vella y estudiants pel patrimoni, 1999. back
[3] Ver "Alexandra HACHE, Espacio publico y espacio digital, una interacción para la mejora de las acciones colectivas" con las fotos comentadas. back
[4] Marc Augé, Non-lieux, introduction à une anthropologie de la surmodernité”, Ed. Seuil, 1992 back
[5] ibid, p.120-121
[5] P. Baud, S. Bourgeat, C. Bras, Dictionnaire de géographie, Ed. Hatier, 1997, p.39 back
[6] F. Jameson, El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado, Ed. Paidós, 1991 back
[7] L'Internationale Situationniste, Librairie Arthème Fayard, 1997, p.45 back
[8] Ibid, p.51 back
[9] Ibid, p.79 back
[10] Kevin Lynch, The Image of the city, MIT Press, 1960 back
[11] Ibid, p.21 back